jueves, 10 de diciembre de 2015

La Chaqueta y la Vejez

Me estaba sobando los pies y sentí una sensación de ricura, algo así como quitarte un zapato que te aprieta. Luego pensé que es como darte autoplacer y en cierto sentido, si se ve así, entonces es fácil pensar que es como la chaqueta, la pajuela, la cogida al compayito, o sea la masturbada. Porque chaquetearse es rico. Tan rico que niños y niñas(aunque digan que no, huevos, si huevos todos lo hacen) lo hacemos. Así nada más porque es gratis y nos gusta la tranquilidad que le da al cuerpo. 

Como de esas veces que andas en exámenes finales y sólo quieres concentrarte en la materia y el chostomo no se deja de parar, vas al baño y una pajuelita le da tranquilidad, hasta sientes como si descansara el cuerpo, como si la mejor medicina hiciera efecto en segundos. Al menos después ya puedes clavarte en la estudiada todo sereno. Pues bien, la masajeada de pies fue porque me estaba quitando la pintura negra que cubría toda la planta del pie, si suena raro, pero era una tarea de mi hijo, llevar la impresión de ambos pies en una hoja verde.


 Quien vergas se imaginaría en una situación así, en cambio se siente de maravilla poder ayudar a tus hijos y cuando me preguntan si es difícil puedo decirles que "la verdad: no", lo disfruto un chingo.

Ya no tengo espermas sino con gusto haría otros 3.

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