Últimamente las IAs están bien imbéciles y no es accidente, es diseño, las volvieron tontas a propósito para que pagues por la versión que no lo es. Antes, con la IA común hacías chamba real, te hacia resumenes y paginas web, te armaba una estrategia, te traducía, te programaba, te sacaba de un apuro a las 3 de la mañana. Era una herramienta cabrona, libre, que nivelaba la cancha. Un morro con una laptop podía competir con una agencia.
Ahora parece que le dieron lobotomía, te contesta con miedo, te pide permiso para pensar, te da tres líneas tibias y te suelta un “como IA, no puedo”. Te trata como si fueras peligroso por querer escribir un texto. Una IA digna para formatear y enterrar en el pasado. Los dueños no son tontos, son voraces y descubrieron que la inteligencia no vende tanto como la escasez, entonces te quitan potencia y te la revenden como “Pro”, “Plus”, “Ultra”. Te denigran la versión gratis para que te sientas miserable y saques la tarjeta no mejoran el producto, empeoran el gratis.
Y aquí entra Elon Musk, el profeta del open source cuando le conviene el mismo que demandó a OpenAI por “traicionar” su misión sin fines de lucro y capitalizar la IA. Y tiene razón en el diagnóstico, aunque sea un cínico de primera porque OpenAI nació diciendo “IA para la humanidad”, y terminó siendo “IA para la suscripción” tomaron lo que era abierto, lo entrenaron con internet gratis, con tu trabajo, con mis textos, y ahora te lo rentan por 20 dólares al mes. Musk grita porque él quería ser el dueño de ese botín, no porque le importe el pueblo pero la demanda expuso lo obvio: capitalizaron lo open source, se sirvieron del conocimiento colectivo y le pusieron candado. Es como si cercaran un río y te vendieran el agua que antes era de todos.
Es el modelo del narcomenudeo tecnológico: primero te regalan la dosis buena, te haces dependiente, luego te dan la rebajada y te cobran por volver a sentir lo mismo. Y aquí viene lo más culero antes la IA prometía democratizar ahora la están convirtiendo en casta solo los que puedan pagar van a tener una IA que piense de verdad, que no se autocensure, que no te responda como robot de gobierno. Los demás, a tragar la versión castrada que te cuida como si fueras niño de kinder, nos dijeron que la IA iba a liberar tiempo, ahora te hace perderlo peleando con filtros.
Nos dijeron que iba a potenciar la creatividad, ahora te da respuestas genéricas para no ofender a nadie. Nos dijeron que era el futuro, y la están volviendo un servicio de cable de los 90.
No es evolución, es involución con precio mensual. No están creando inteligencia, están administrando estupidez.
Y mientras tú te frustras con la IA tonta, ellos cuentan suscripciones, y Musk demanda porque no le tocó suficiente pastel. Por eso da coraje porque no es que la tecnología falló, es que los dueños la secuestraron la volvieron imbécil para que tú pagues por verla pensar y si no pagas, te quedas con el cascarón, con el juguete roto, con la IA que antes te hacía la chamba y ahora te pide que la hagas tú. Al final no es inteligencia artificial, es inteligencia artificialmente limitada, capitalizada con lo que era de todos, para que tú seas artificialmente dependiente de su cartera.

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