miércoles, 22 de abril de 2026

Ghosteame

"El día que no puedas dar, descubrirás quién te quería a ti y quién quería lo que dabas." 

Me salió esta madre en el feed y me dejó helado. Porque tiene razón y duele. 

Es feo llegar a una edad en la que pierdes amigos y familiares, por qué empiezan a morir, la cronología nos dicta un camino: todos vamos a morir solos. Es cruel pensarlo pero uno lo entiende lo mastica, se lo traga entero y aprende a vivir con ese nudo en la garganta. 

El pedo es cuando no se mueren. Siguen vivos, respiran, suben fotos, pero nomás se alejan. Cuando dejas de interesarles porque ya no estás ahí siempre, a cada momento como antes, para ser el que resuelve, el que escucha a las tres de la mañana, el que siempre tiene tiempo aunque no lo tengas. 

Eso es morir en vida y es más culero aún. Porque al muerto lo entierras, le lloras, le pones flores y lo sueltas. Hay un cierre, un ritual, un duelo que te permite seguir. Pero al que se fue porque ya no le servías, a ese lo ves respirar. Lo ves subir historias, reirse con otros, etiquetar gente nueva. Y tu ahí como pendejo, con el celular en la mano, preguntandote si algún día te quiso a ti o solo queria lo que dabas. 


Tu tiempo, tu energía, tu atención, tus contactos, tus consejos. El día que dejas de dar, que dices que no, que no contestas en friega porque también tienes problemas, que no tienes varo, que no tienes ganas de cargar a nadie más, ese día se cae el teatro. Se hace el silencio. El chat se queda en visto para siempre y descubres que medio directorio era transacción, que eras una máquina de favores con patas, y cuando la máquina falla la fila se va a formarle a otro. 

Da coraje, da tristeza, da un vacio que no se llena con nada. Porque uno no daba esperando factura, ni andaba contando puntos. Pero tampoco imaginó que el cariño venía con condiciones, con letra chiquita que dice "válido mientras me seas útil, mientras me convengas, mientras no estorbes". Y cuando ya no lo eres se acaba el trato. Se cancela la suscripción. Y ni las gracias te dan. Por eso digo que es más cruel que la muerte. Porque la muerte no elige, no negocia, no te ghostea. La gente si. Eligen dejarte de lado cuando ya no les convienes, cuando ya no eres el de antes, cuando se te acabó la pila. Te apagan como si fueras un foco fundido. 

Así que si te pasa, no eres tú el que se está quedando solo. Son ellos los que demostraron que nunca estuvieron. Que eran arrimados del alma. Y eso mi herman@, aunque duela, tambien libera. Porque la soledad que escoges duele menos que la compañía que solo está por interés. Y al final, prefieres tu silencio que su ruido condicionado.

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