Cómo me cagan los huevos la gente que se ofende por qué los mandas a la verga. Yo no soy alguien que mandé a la chingada a alguien nada más porque sí, normalmente ofrezco varias oportunidades porque soy muy tolerante. Pero toda tolerancia tiene un límite y ya cuando se pasan de verga no me queda de otra que darles la bendición y su obligatoria mentada de madre.
Me caga que nada más me hablan cuando otras opciones se acabaron, me caga que ni un puto mensaje en días pero nomás se quedan sin lana o en soledad y se acuerdan de uno. Pinches hipócritas. Hace poco escribí sobre la soledad de la madurez pero creo que va en un flujo natural del ser humano, solo sirves si te necesitan o les falta algo.
Por fortuna ahora acabo de entrar en una nueva etapa de soledad 4.0, más tranquilo y con la convicción de ya no tomar, al menos no en exceso ni tan frecuentemente. No vale la pena la autodestrucción. De hecho ya no vale la pena ni recordar eso que alguna vez fuí, ese que le gustaba ayudar a los demás o dar el consejo, ese que estaba ahí. Ese que estaba.
Al chile que hueva, no me hablen si solo lo harán cuando no hay otra opción, me dan asco, puto interes de cagada ya no es compatible conmigo. A chingar a su madre.

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